Mandatarios han promovido reformas a Constitución "avanzadas" que terminan como traje a la medida - N Digital

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Mandatarios han promovido reformas a Constitución “avanzadas” que terminan como traje a la medida

Por Joel Suriel y Carlos Osi Pérez.- En varias ocasiones mandatarios dominicanos han impulsado, desde el poder, modificaciones a la Constitución de la República amparados en supuestos avances en materia de derechos, institucionalidad y consolidación democrática, para poner en un segundo plano el verdadero propósito de obtener beneficios propios o del partido gobernante.

A propósito de que el presidente Luis Abinader advirtió que no promueve una reforma constitucional para beneficiarse políticamente como hicieron sus antecesores, la historia de los últimos 20 años recoge como los exmandatarios Hipólito Mejía, Leonel Fernández y Danilo Medina sí se beneficiaron de los cambios constitucionales que promovieron.

HIPÓLITO Y LA REELECCIÓN. En el 2002, el entonces presidente Hipólito Mejía (2000-2004) puso al país de cabeza al someter a consulta una reforma a la Constitución levantando la bandera de que se implementarían una serie de cambios de artículos a la Carta Magna.

Tras meses de consulta de constitucionalistas, organizaciones e instituciones, el único resultado fue, beneficiarse con eliminar la no reelección presidencial, que se había instalado en la modificación constitucional del 1994 que sirvió para subsanar una crisis política generada tras la victoria alegadamente fraudulenta del entonces presidente Joaquín Balaguer y el Partido Reformista.

Como resultado de la “reforma constitucional progresista” promovida por el otrora presidente Mejía, su equipo político PPH, funcionarios de su Gobierno y una parte del PRD, sólo modificó dos artículos: el 49 que eliminaba los colegios electorales cerrados y el 89 que revocaba la prohibición de la reelección presidencial y el nunca más, lo que permitió al expresidente Hipólito Mejía volver a optar por un nuevo mandato.

Esto permitió a Mejía a repostularse en las elecciones del 2004 y recibió una derrota humillante.

Aunque Mejía no consumó la reelección presidencial, su sucesor, el también expresidente Leonel Fernández, sí se benefició de la modificación constitucional impulsada por su antecesor, ya que se reeligió para un segundo mandato en el 2008.

LEONEL Y SU RETORNA A SER CANDIDATO. El otrora presidente peledeista agotaba en el 2012 su segundo mandato y jamás volvería a ser candidato por mandato constitucional.

Propició una reforma constitucional dos años después de reelegirse en el 2008 y sin opción de volver a aspirar a un nuevo mandato.

Realmente la modificación impulsada por Fernández fue la más profunda en los últimos años, con más avances y más artículos introducidos, modificados y eliminados.

El alcance de la reforma queda evidenciado por la extensión del nuevo texto constitucional, integrado por 277 artículos, 15 títulos, subdivididos en capítulos y algunos de ellos en secciones y diecinueve disposiciones que prevén el cronograma operativo para la implementación, instauración y adecuación de las nuevas instancias jurídicas políticas y administrativas de reciente creación.

Aún con todas estas modificaciones esta reforma también resultó ser un traje a la medida del expresidente Fernández, ya que eliminó la reelección y también el nunca jamás, por lo que ya sí tendría opción de volver a aspirar a la presidencia, como en efecto, lo hizo en las elecciones del 2020, con una coalición de partidos encabezados por el PRSC y la Fuerza del Puelo.

Para impulsar esta reforma, acordó con el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) bajo el llamado “Pacto de las Corbatas Azules” entre Leonel Fernández y Miguel Vargas Maldonado.

Los argumento defendidos por Vargas Maldonado fue que eliminó la reelección presidencial, la bandera de lucha del PRD y su líder histórico José Francisco Peña Gómez.

MAGRO INTENTO. Antes de entregar el poder en el 20012, el equipo político de Leonel Fernández, encabezado por el senador Felix Bautista, intentó modificar la Carta Magna, para quitar el impedimento de no poder presentarse en los comicios del 2012 y tratar de seguir en el poder.

Más de dos millones de firmas fueron recolectadas para tales fines, pero Fernández no quiso aventurarse y malograr su propia Constitución, promulgada en el 2010, y definida como la reforma más amplia realizada en las últimas décadas.

DANILO Y LA REELECCIÓN. El sucesor de Fernández, el expresidente Danilo Medina, también propició una reforma constitucional en el 2015, al verse impedido de reelegirse para un segundo mandato, en los comicios del 2016.

En esta reforma no se hizo el llamado “mareo” ya que solo se modificó un artículo y es el que impedía al presidente de turno presentarse para un segundo período.

Esta estableció que el presidente de la República podrá optar por un segundo periodo constitucional consecutivo, no pudiendo postularse jamás al mismo cargo, ni a la vicepresidencia de la República y que en el caso de que el Presidente de la República correspondiente al periodo constitucional 2012- 2016 sea candidato al mismo cargo para el periodo constitucional 2016- 2020, no podrá presentarse para el siguiente periodo y a ningún otro.

INTENTO FALLIDO. El expresidente Medina quiso ir por un tercer mandato consecutivo en las elecciones del 2020 y para ello, necesitaba otra vez modificar la Ley Sustantiva, que él mismo promovió en el 2016.

En el 2019, el Congreso dominado ampliamente por el PLD y, sobre todo, por legisladores afines al entonces mandatarios realizó todo tipo de maniobra para modificar la Constitución.

Los argumentos propagados era que se buscaba la unificación de las elecciones municipales, con las presidenciales y congresuales en un mismo año y de esta manera ahorrarle más de cinco mil millones de pesos al país que se invertían en el montaje de un proceso electoral.

Otras distorsiones se argumentaban serían corregidas en la reforma promovida, pero los legisladores  de oposición unieron filas con la facción de Leonel y el PLD y lo evitaron, consciente  de que el real propósito era permitir al presidente Medina ser candidato en el 2020.

Los aprestos de reforma fueron impedidos a sangre y fuego, a golpe de ocupación del Congreso, bombazos y macanazos.

Fue necesario que los seguidores de Leonel Fernández, de  diversas entidades y del Partido Revolucionario Moderno ocuparan el Congreso Nacional, que tuvo que ser militarizado.

Los campamentos apostado en los alrededores del Palacio que acoge el Senado y la Cámara de Diputados fueron levantados cuando hubo garantías y el otrora presidente Medina anunció que no se repostularía y daba paso a sangre nueva en el PLD.

LA REFORMA ABINADER.- En la actualidad, el Gobierno encabezado por el presidente Luis Abinader impulsa una reforma constitucional, la que, según palabras del propio mandatario, no se hará como las anteriores que beneficiaron a los jefes de estado de turno.

La principal propuesta se refiere al cambio en el sistema de elección del procurador general de la República, que ahora es designado por el presidente de la nación.

Esta contempla que el procurador, que pasaría a llamarse fiscal general de la República, sea nombrado por un período de seis años, conforme al mecanismo que se establezca en una futura ley.

El Ejecutivo también propuso la unificación de las elecciones municipales, presidenciales y legislativas, así como la eliminación del arrastre.

Estas modificaciones no se aplicarían en 2024, sino a partir de los comicios previstos para 2028, según el Gobierno.

Sin embargo, la oposición, principalmente la Fuerza del Pueblo y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), han sugerido que el verdadero propósito del presidente Abinader es eliminar el 50 más uno como método de elección presidencial.

En relación a las funciones del fiscal general, se le retiraría la potestad de formular e implementar la política contra la criminalidad y también se le quitaría la administración del sistema penitenciario.

De llegarse a aprobar la reforma constitucional que propone el gobierno del presidente Luis Abinader, sería la sexta modificación que se haría a la Carta Magna de la República Dominicana en los últimos 28 años.

Han sido cuatro, hasta el momento, las ocasiones en que los presidentes de turno desde el 1994 han sometido al Congreso Nacional una modificación constitucional, estando el tema de la reelección presidencial presente en cada una de las reformas.

Abinader quiere poner candado a la Constitución para evitar diabluras futuras

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