Juntos pero no revueltos. El director de la Procuraduría Especializada de la Corrupción Administrativa, Wilson Camacho, conversa de manera amena y fluida con el exsenador por San Cristóbal, encartado en el caso de soborno de la empresa Odebrecht.
Tras un receso de la audiencia, un ambiente de camaradería se respiraba en la parte exterior de la sala donde se desarrolla el juicio de fondo del sonado caso de soborno de la empresa brasileña.
El resto de los imputados se congregaron a escasos metros de Camacho y el exlegislador por San Cristóbal. Departían de manera animada, sonreían y hasta dijeron adiós, frente al lente de nuestro compañero Franklin Guerrero.
No se sabe de lo conversado entre Camacho y Galán, tampoco del resto de los encartados y sus abogados. Lo que sí está claro es que se echaron de lado los agrios debates que durante meses se han escenificado en las audiencias, con acusaciones y aporte de pruebas por parte del Ministerio Públicos, los argumentos de defensa y los descalificativos que se dan de ambas partes.